Bremengo musikariak, de los Hermanos Grimm

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Betiko ipuinak haur txikienen eskura.

¿Quién no conoce a los músicos de Bremen? En mi caso es un libro que me regalaron mis padres, siendo una niña, y ahora me encantaría que sí algún día llega un peque, pueda seguir con mi experiencia de transmitir sentimientos como el valor, la amistad y la solidaridad, a la hora de dormir ya que es recomendado a partir de los 5 años.

Los músicos de Bremen, es el cuento número 27 de los Hermanos Grimm, que transcurre en la Baja Sajonia (Dibbsersen), al ladro de Bremen. En concreto es Jakob Grimm, como idea de reflejar de manera clara que de cualquier problema se pueden sacar fuerzas y comenzar de nuevo.

Había una vez un campesino que tenía un asno. Durante mucho tiempo le había servido para llevar los sacos de trigo al molino, y ahora que se ha hecho mayor lo quiere llevar al matadero para ser sacrificado. Pero el asno conocedor del futuro que le espera decide escapar.

En su escapada, se imagina convertiéndose en un músico callejero en Bremen. Pero, en primer lugar, por el camino va encontrándose con nuevos amigos como un perro, un gato y un gallo que sobre sus espaldas cargan historias similares, y todos ellos tienen la misma intención crear un grupo musical.

Al caer la noche, los animales ven la luz de una casa y al acercarse descubren que es la guarida de unos ladrones. Algo deben de hacer para hacerles huir y poder pasar la noche. ¿Nos hacemos fantasmas? Pues dicto y hecho, se subieron unos encima de otros y cantaron todos a la vez. Los ladrones, pensando que era cosa del más allá se fueron corriendo. El grupo, entro en la casa, y tras cenar, se echarón a dormir.

Pero uno de los ladrones, no satisfecho con lo que ha pasado decide regresar. Pero es atacado por todos los animales a la vez, lo que provoca que huya de forma desvaporida creyendo que viven brujas y seres más peligrosos.

Y como todos los cuentos, lo animales, felices, se quedaron a vivir en la casa.

Como anedócta diremos que en la localidad de Bremen hay una escultura realizada en Bronce (diseñada en 1953), mostrando un burro rebuznando, sobre el que se monta un perro ladrando, sobre el que se halla un gato maullando, y por último se alza un gallo cacareando. Sí nos aferramos a la pata delantera del asno, es posible formular un deseo con los ojos cerrados y esperar que se cumpla.

La opción de ser músicos, no es algo al azar, ya que según la cultura de Bremen, cuando no se sirve para ningún otro trabajo se dedica a este campo. Lo que equivale al reflejar la opinión negativa de la población al desarrollo de la cultura.

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