Cronica japonesa, de Nicolas Bouvier

9788415958468

Trufado de una historia del país tan prolija como liviana en su escritura, esta Crónica japonesa es de obligada lectura para quién quiera adentrarse en la magia y la melancolía de una cultura milenaria. Bouvier concluyó su largo viaje iniciado dos años antes, con una estancia de doce meses en Japón, al que seguirá otra más, tiempo después. Como su admirado Basho también lo recorre a pie en algunos tramos que impregnan su escritura de una levedad de aire zen, un gozo perpetuo, y, siempre, un sentido poético de la extrañeza. Bouvier nos descubre el Japón de los 60, un país pobre y rural al que contempla con la sutileza y la finura de un amoroso Haiku.

No sé que tiene Japón, pero es un país que en su interior guarda grandes sorpresas, que nos seduce, que siempre soñemos con conocerlo e intentar viajar a una historia milenaria.

Yo, personalmente, vivía al margén, hasta que un buen día, en la universidad, dentro de la asignatura de Historia dimos la lección de este impresionante país, y pufffff creó que me entró una curiosidad tremenda por saberlo casí todo sobre el mismo.

Eso debío de pasarle al narrador suizo, dado que desde su primera estancia en 1955, volvío en diferentes ocasiones, hasta llegar a 1970 donde seducido por la cultura y el abismo de sus contradicciones asume que le ha fascinado y nos hace participe de sus vivencias a través de este libro con el cual es merecedor de grandes premios, tanto en prosa única enlazada con poesía; la magía del pasado con el presente; la atmósfera zen de los lugares con un halo de intima emoción que nos atrapa a su lectura.

En 1955, Japón intenta recuperarse de la derrota de una guerra, pero sigue siendo un país rural, pobre y receloso con el extranjero. Nicolas, se convertirá en uno de los últimos occidentales en vagar por Japón, de sorprenderse con sus bahías encantadas, sus lagunas y montañas, sus desfiladeros y sus arrozales, sus bosques de cedro y un largo etcétera. Quiere recorrerlo a pie, y así lo hace en ciertos tramos que levantan el polvo del camino, una levedad de aire zen, un gozo perpetuo, y un sentido perpetuo.

Japón será su “fin de viaje”, en esa larga travesía, que comenzó dos años antes en Yuguslavia con su gran amigo el dibujante Thierry Vernet. Ninguna regla, salvo vivir con intensidad e ir costeando la aventura con toda clase de trabajos.

El 20 de Octubre de 1955, llegá a Yokohama, y se instala en el barrio de Araki-Cho de Tokio. Diez años más tarde vuelve con su mujer e hijo, seguirá trotando por sus rincones, plasmando su vivencia con curiosidad, humor, poesía y la finura de Haiku. Redacta la historia del país con ligereza en su forma de transmitirla.

Sí os gusta el país, no podéis dejar de pasar este maravilloso libro, que te hará adentrarse en la magia y la melancolía de una cultura milenaria. Desde la leyenda de su origen, hasta su compleja relación con China, Occidente y la modernidad tan rechazada por los japoneses.

logo_LDH_factory 2 estrellas

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s